La ruta del sector logístico y de transportes de EE. UU. hacia el futuro

La industria del transporte y el sector logístico de los EE. UU. están ponderando lo que el futuro les depara, en medio del impacto del coronavirus (Covid-19) y encaminándose hacia la próxima normalidad. McKinsey & Company identificó una tendencia secular de larga data: la disminución de la intensidad de la carga (la relación entre el tonelaje de la carga y el PIB) que ha ido disminuyendo constantemente desde 1990 en este sector, y por ello considera cómo este factor podría desarrollarse en los próximos años y cómo afectaría la recuperación de la carga y la logística de los EE. UU.

La investigación de McKinsey produjo dos perspectivas: Primero, la recuperación total tomará de tres a cinco años, un período difícil en el que las empresas serán sometidas a duras pruebas. Segundo, la recuperación diferirá según el modo de transporte y tipo de bien. Algunos productos, como los minerales no metálicos, la cerámica, la arcilla, el cemento, los productos agrícolas y alimentarios y los productos farmacéuticos, probablemente volverán a crecer más rápido y con mayor firmeza que otros productos.

Una dura recuperación de los fletes

En la encuesta de McKinsey de junio de 2020 a los ejecutivos de los EE. UU., el 44% dijo que lo más probable era un escenario de “recuperación mundial silenciosa”: El coronavirus rebrota, el crecimiento es lento y el PIB no se recupera totalmente hasta el primer trimestre de 2023. En ese escenario, después de la actual contracción, los servicios (un amplio sector que incluye la atención sanitaria, la información, las comunicaciones, los servicios empresariales y la educación) se recuperarán más rápidamente, alcanzando la producción bruta anterior a la crisis en el cuarto trimestre de 2022. Por otra parte, no se espera que la madera, el papel y los textiles se recuperen plenamente para 2024.

¿Efectos por modo de transporte?

La recuperación de un modo de transporte, así como la de cada uno de los transportistas, dependerá de su exposición a los commodities. En la mayoría de los escenarios, es probable que el transporte de carga inferior a un camión y el de carga completa se recuperen más rápidamente que otros modos debido a sus perfiles de mezcla de commodities. Ambas modalidades de transporte por carretera transportan una gran proporción de productos agrícolas, alimentos y servicios de rápida recuperación y se benefician del crecimiento del e-commerce.

La mezcla de carga de FTL [carga de camión completo o Full Truckload] también contiene una porción significativa (16%) de commodities de rápido retorno.

La carga aérea tardará cuatro años en recuperarse, ya que la maquinaria ligera (28%) y la electrónica (18%), dos de sus mayores expedidores, tardarán más en regresar.

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Los volúmenes ferroviarios probablemente tardarán más de cuatro años en regresar, debido a la alta exposición al carbón, el petróleo y el gas de retorno más lento. En todos los modos, la demanda toca fondo en 2020 y la recuperación comienza después.

Si bien el panorama es moderado, es probable que haya focos de crecimiento, especialmente en el e-commerce y en las oportunidades de entrega en la última milla que pueden estar disponibles incluso para las empresas cuya presencia en estos focos es pequeña actualmente. Y aunque tres o cuatro años de recuperación no será un paseo para nadie, la situación parece mejor que en 2008. Después de esa crisis, el FTL tardó ocho años en volver a los niveles anteriores a la crisis. Según esa medida, el pronóstico actual parece suave.

¿Cómo actuarán las empresas líderes?

En primer lugar, de acuerdo con McKinsey, deberán enfrentar la realidad económica de la pandemia, donde el shock de la demanda está reduciendo los volúmenes y desempeños, pudiendo hacer que una empresa pase de las ganancias a las pérdidas.

Frente a esta realidad las empresas líderes están aprovechando esta oportunidad para “rebajar” sus gastos, evaluar los riesgos de suministro y preparar nuevas estrategias de categoría que impulsen la eficiencia de los precios y la demanda.

En segundo lugar, están reorientando su modelo comercial hacia los espacios de crecimiento que serán más fuertes en los próximos años a fin de ver un retorno más rápido que los competidores. Por ejemplo, una empresa FTL representativa que reequilibre su mezcla para favorecer los commodities menos afectados por la crisis del Covid-19 puede acelerar su recuperación en casi dos años.

Por último, invertirán en nuevas capacidades digitales para desbloquear el impacto de la crisis en los resultados. Aunque el movimiento físico siempre permanecerá, lo digital está cambiando la forma en que los transportistas interactúan con los clientes, elevando la meta de velocidad y la experiencia. Esto se puede ver en el crecimiento significativo de algunas startups digitales en los últimos años, hasta un 50% más rápido que los transportistas físicos.

Por MundoMarítimo